El siglo XIX que se asoma a la vuelta de la esquina

Al parecer, la segunda mitad del siglo XX fue tan solo un periodo de estupor frente a la posguerra. La sociedad industrial sostenida por naciones fuertes que buscaban por cualquier medio ampliar su “Lebensraum“, se vio reemplazada por la sociedad de consumo y desenfrenado laissez faire. La guerra fría fue básicamente una contradicción poderosa entre el modelo norteamericano de la posguerra y el sistema heredado desde el siglo XIX: el nacionalismo. Obvio, esta es una cuestión de la geopolítica del mundo Europeo extendido (Europa, sus colonias y sus territorios heredados en norteamérica, oceanía y Sudáfrica), porque en el resto del mundo estábamos en otros problemas: dictaduras militares, revoluciones armadas inconclusas, auge del narcotráfico, criminalidad y violencia en acelerado crecimiento, crecimiento desigual, etc, etc…

El problema es que para todos parecía que el mundo había “superado” el siglo XIX, la segunda guerra mundial fue una especie de “ya es suficiente, vamos a jugar a la guerra con el tercer mundo”. El siglo XIX no se superó, se trasladó de espacio, el Lebensraum ya no se luchaba en Europa sino en las colonias, esas que estaban independizándose, y en aquellas que parecía iban a forjar alianzas con el bando soviético. El temor de la guerra nuclear, de la tercera guerra mundial, esa paranoia de los años ochentas en la cual crecimos muchos, dio para programas especiales, para profecías, para invasiones. Cuando el bloque soviético se desintegró se dió por concretado el modelo de la posguerra, Fukuyama afirmó que había llegado el fin de la historia, y con un McDonnalds se impuso la bandera norteamericana sobre suelo moscovita: la segunda guerra mundial había terminado por fin. Sigue leyendo “El siglo XIX que se asoma a la vuelta de la esquina”

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¿Cómo solucionar el problema de la conectividad?

A pesar de los programas gubernamentales que buscan romper la brecha tecnológica en nuestro país, y que han tenido como programas bandera la construcción de unidades Compartel dirigidas a la comunidad en general de las zonas rurales del país, y el programa Computadores para Educar, llevado a las escuelas y colegios públicos donde no existe la posibilidad en recursos para adquirir equipos y construir salas de cómputo, aun esto no es suficiente para superar la brecha tecnológica, de hecho, son muchas las escuelas veredales que ya de por sí tienen dificultades para conectar sus equipos o hacer una red LAN para estos. De hecho tengo la oportunidad de conocer dos veredas de Floridablanca, Helechales y La Judía, con quienes hemos realizado trabajos en torno a la agroecología y la protección del bosque nativo del cerro La Judía; estas veredas cuentan, las dos, con una escuela, ubicada en Helechales, que además recoge niños, niñas y jóvenes de otras veredas; esta escuela cuenta con una sala de cómputo, donde los equipos no están en red, y donde no hay acceso a Internet. A esto se le suma que los equipo no sólo en sus máquinas son obsoletos, pues la mayoría funciona con procesadores a menos de 512 MHZ, con sus correspondientes en memorias y buses de transmisión de datos; añadamos a lo anterior un sistema operativo fuerte pero anacrónico, como es Windows 98, y tendremos una brecha tecnológica muy amplia entre el municipio de Floridablanca y su área rural. Sigue leyendo “¿Cómo solucionar el problema de la conectividad?”